El vinagre de piña es uno de los ingredientes tradicionales más deliciosos de México. No solo sirve para aderezar perfectamente nuestras comidas con su delicioso toque, ácido y ligeramente dulce; también es muy nutritivo. Es bajo en calorías, se puede usar como desinfectante orgánico y lo mejor de todo, es apto para diabéticos ya que aumenta la sensibilidad a la insulina y por lo tanto, ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre.
Propiedades curativas del vinagre
Cinco mil años atrás, griegos y romanos ya lo explotaban. Desde entonces, se han derramado sus propiedades antisépticas y conservantes en la gastronomía del mundo entero. Y es que de la ingesta del vinagre -del latín "vinun acre", y del francés "vin aigre"-, se derivan varios beneficios: desde aliviar digestiones, hasta depurar y revitalizar nuestro organismo.
1. Selección y lavado:
En este paso lo que se hace es elegir una buena piña, es necesario disponer de fruta en buen estado y libre de pudriciones y de elementos extraños. Para hacer una buena selección y lavado es disponer de una fosa de agua en circulación en donde se echa la fruta y lego se selecciona mediante el paso a través de una cinta transportadora.
2. Mondado:
El mondado consiste en separar la cascara de la fruta para después triturar la fruta en trozos muy pequeños, a continuación de eso sera lavar de nuevo la cascara.
3. Trozado:
Para esta parte del trozado se necesita cortar las cascaras en partes aun mas pequeñas. Con esta técnica se consigue un incremento en sabor, aroma, color y rendimiento del jugo.
4. Preparación del mosto:
Para preparar el mosto se necesita agua tibia, levadura (activada), azúcar y la cascara de la piña
5. Almacenamiento:
Se lleva todo a un recipiente y se deja almacenar por 21 días, en un lugar seco y oscuro donde no le pegue la luz solar.
6. Filtrado
Se filtra con un colador o manta dejando todo tipo de residuo solido y solo se deja lo liquido
7. Clarificar
Los clarificantes más típicos son la albúmina de leche (caseína) y la de huevo (claras). La caseína se usa en vinos blancos y rosados y la clara de huevo en tintos. El efecto de ambos es limpiar los vinos y así se muestran brillantes.
8. Envasar
calentar los envases a una temperatura que destruya los posibles microorganismos presentes y sellarlos en tarros, latas o bolsas herméticas y botella de vidrio para mantener su puresa al maximo.
Diagrama de flujo











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